julio 05, 2012
Caminos Inventados...
¿Qué tan ciertos pueden ser los senderos que uno toma? Observo el afán de tantos por no pisarlos, por sortearlos, sin darse cuenta que en realidad el camino está en sus huellas. Por más insistentes que sean los murmullos del viento, cada uno es libre de avanzar hacia donde quiera…
Me separe de tus huellas al filo de otro abismo, porque no quise que me vieran fracasar. Aquí estoy, al fin del otro lado, molesta por el tiempo que me llevo cruzar. Pero mis ojos se iluminan al ver que me volviste a encontrar. Quizás sólo sea para señalarme que aun me faltan muchas piezas o tal vez por pura casualidad. Pero a mí no me importa nada de eso; lo único que me puede importar es que un día pueda mostrarte todo lo que logre gracias a que me abriste una puerta cuando yo estaba buscando una salida; para que puedas ver que ayudaste a conseguir a un pequeño zorro perdido en la niebla.
Y aquí estoy mirando nuevamente una rosa azul… Que bella que
puede llegar a ser una rosa que una vez me facilitó decir algo que no conocía.
La miro y sonrío al recordar una promesa por cumplir.
Pero
esta vez tendrá más significados; no será solamente una justificación.
Hoy quiere decir que todavía recuerdo, que aprendo, avanzo y crezco.
Aquí va otra Rosa Azul para vos, que me dejaste soñar libremente y que me hiciste sonreír sin motivo.
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