He caminado por lugares más áridos y pude lograr
que brote agua del suelo, y sin embargo…
Por más que camine por estos verdes jardines, no consigo hallar nada. No encuentro el agua de la cual se alimenta o la fuente de luz con la cual se ilumina. Camino y camino y siempre estoy en el mismo lugar. No hay entradas pero tampoco hay salidas; sólo al cerrar mis ojos puedo pensar y sin embargo no sirve de nada si no puedo ver donde estoy.
Me canso y me siento en el suelo y todo mi ser me pide descansar. Me dice que sólo es eso; que por una vez, todo esta en orden. No consigo creerle; no consigo creer que todo ese jardín esta ahí para que yo descanse. Seguramente hay algo que debo hacer para mantenerlo; no puede ser tan fácil, tan simple…
Me levanto desesperada por no encontrar la razón, el sentido. Camino más rápido, por momentos corro. Tiene que haber algo! Pero no hay nada, estoy en el mismo lugar. Mi agitación perturba el ambiente; el silencio se hace más espeso, casi asfixiante.
No puedo. Cierro los ojos. Nada. La misma oscuridad de siempre, pero no importa, estoy cómoda en esa oscuridad; crecí en ella, aprendí a encontrar la paz que brinda sin necesidad de vivir eternamente allí.
Me calmo. Me vuelvo a acostumbrar a estar ahí. Siempre fue tan fácil quedarme quieta, escuchando el tiempo pasar. Recuerdo lo que era estar en equilibrio… pero es equilibrio lo que uno consigue en el vacío? Acaso se puede llamar paz a la inexistencia?
Una pregunta vuelve a resonar en mi mente. Cuando…? Y todo se desvanece. Yo me hice esa pregunta, pero no es mi vos la que escucho. Cuando…? Otra vez todo vuelve a centrarse en encontrar la respuesta. Cuando…Cuando…Cuando…?
Ya. Esa es la respuesta. Siempre. Ahora…
Abro los ojos. Estoy otra vez en el jardín. Hay una lágrima en mi mejilla. Quiero llorar pero no tiene sentido. Camino de nuevo buscando algún cambio. No lo hay, y sin embargo lo veo diferente. Sigue sin haber una razón, un sentido, pero no voy a volver a desesperar; eso no me lleva a nada.
Vuelvo a sentarme en el suelo. Aun me niego a descansar, pero me quedo observando el paisaje… y comienzo a descubrir los matices, los detalles, las imperfecciones. Lleno mis pulmones con el aire del lugar; es tan puro, es tan fresco. Los sonidos son tan simples y complejos que permiten que el oído se adapte a sus tonalidades sin ningún problema.
No hay nadie. Yo soñé con un lugar así. Cuantas veces lo habré hecho. Ahora que estoy dentro no lo puedo creer?
Uno se pasa toda la vida soñando y cuando esos sueños se hacen realidad, se los deja pasar porque no pueden creer que haya sucedido? No quiero que eso pase; no voy a dejar que eso pase. Estoy donde siempre quise e iré hacia donde quiera ir. Siempre.
